Qué recibe cada mes una empresa suscrita al mantenimiento de su ERP
3 min de lecturaEquipo de Nodu
Odoo publicó cuatro entregas de mejoras entre enero y julio de 2026, y solo las instalaciones alojadas en Odoo Online las recibieron. Una empresa en Odoo.sh o en su propio servidor salta de versión mayor a versión mayor, así que no las tiene. Entre esas mejoras están la conciliación bancaria en cualquier cuenta y el pago de facturas de proveedor con una sola firma, ambas publicadas en mayo.
La mayoría de esas empresas trabaja con un proveedor de mantenimiento y no sabe que esas funciones existen. No porque el proveedor las desconozca, sino porque contarlas no forma parte de lo que se factura.
Esa es la diferencia entre dos maneras de cobrar el mismo trabajo, y determina qué recibe el cliente cada mes.
Qué produce el modelo por horas
Cuando el trabajo se factura por horas, el proveedor cobra por lo que el cliente pide. Dedicar tiempo a revisar una instalación y proponer mejoras que nadie ha solicitado es tiempo que no se factura, salvo que se abra un proyecto de auditoría, que a su vez hay que vender.
El resultado no es negligencia: es aritmética. El cliente recibe exactamente lo que sabe pedir, y lo que sabe pedir está limitado por lo que conoce. Las funciones que su ERP incorporó hace dos versiones no están en esa lista, porque nadie se las ha enseñado.
Qué cambia con una cuota fija
Con una cuota mensual, el proveedor cobra lo mismo pida el cliente mucho o poco. El incentivo se invierte: el ingreso depende de que el cliente siga suscrito el mes siguiente, y eso depende de que cada mes reciba algo que no había pedido.
En la práctica, el mes de un cliente tiene dos mitades. Una es el carril de peticiones: pide lo que quiera, una cosa a la vez, y se entrega. La otra es una lista corta de cosas que su empresa debería estar haciendo y no hace, elaborada mirando su instalación: qué trae su versión de Odoo y no tiene activado, qué procesos sigue haciendo a mano, qué obligación tiene fecha. El cliente aprueba o descarta cada línea, y lo aprobado entra en la cola.
De dónde sale la lista
Una propuesta mensual solo es útil si sale de mirar la instalación concreta, y no de un catálogo. Tres cosas la alimentan.
La primera son las notas de versión de Odoo, que publican qué incorpora cada entrega. Cruzarlas con la versión y el alojamiento del cliente da una lista de funciones que ya ha pagado y no tiene puestas.
La segunda son las obligaciones con fecha. Veri*Factu es obligatorio para sociedades el 1 de enero de 2027 y para el resto el 1 de julio del mismo año. Odoo 17 sale de soporte en septiembre de 2026, y quedarse por debajo de las tres versiones cubiertas añade un 25 % anual sobre las licencias según el contrato Enterprise.
La tercera es el trabajo repetido que se ve en los propios datos: procesos que pasan por una hoja de cálculo intermedia, informes que se rehacen cada mes, conciliaciones que alguien cuadra a mano.
Qué no cambia
El cliente sigue decidiendo. Una propuesta es una propuesta: se puede decir que no a todas y el carril de peticiones funciona igual.
Y el trabajo se hace sobre un gemelo digital de la instalación, no sobre la instalación. Lo que se propone se construye aparte, el cliente lo ve funcionando, y solo entonces se mueve.
Para ver qué tres cosas saldrían en la primera lista de tu empresa, hay un diagnóstico de treinta segundos que no pide ningún dato.
Fechas y porcentajes: notas de versión y tabla de versiones soportadas de Odoo, Acuerdo de Suscripción Enterprise y calendario de Veri*Factu de la AEAT. Comprobado el 17 de septiembre de 2026.